Una ampolla es una lesión de la piel que en general se llena de agua. Ocurren comúnmente en los pies o las manos. En general se producen cuando las manos o los pies frotan contra algo (como por ejemplo cuando se usa una herramienta por mucho tiempo o se estrenan botas o zapatos nuevos).
No rompa las ampollas, pues esto aumenta la posibilidad de infección. Se secarán y la piel se desprenderá en una a dos semanas. Mientras tanto, proteja el área colocando una "Curita" (Band-Aid) con un agujero cortado en el centro, sobre la ampolla. Si la ampolla se rompe accidentalmente, recorte la piel suelta. Mantenga limpia la superficie lavándola dos veces al día con un jabón antibacteriano (tal como Dial o Safeguard). Aplique una pomada antibiótica y una Curita para ayudarle a sanar.
Evite los zapatos que sean demasiado apretados o demasiado flojos. Si su hijo tiene frecuentemente ampollas en un dedo del pie, cubra ese lugar con vaselina antes de las actividades atléticas, para disminuir la fricción sobre ese punto. La fricción también puede ser reducida usando 2 pares de calcetines.
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